¿Estaré confundida? - SoniaJCook - consultoria humanista para emprendedores

¿Estaré confundida?


La genialidad de las preguntas, de las buenas preguntas es el portal de posibilidades que abren, y que al entrar con nuestro pensar vamos dilucidando poco a poco (a veces durante décadas), como quien limpia una habitación que además está muy desordenada.

Voy a centrarme en la pregunta tal y como está formulada, con este verbo, el confundir en lugar de otros que parecieran similares  (en el diccionario de sinónimos hay muchos, entre ellos atarantar, rebujar o cachifollar! -ji- ¿te imaginas un “ehhh, tu, que tas cachifolláa!”).

Y, volviendo al tema, voy  enfocar la pregunta respecto de avanzar en propósitos o proyectos profesionales o empresariales.

La idea de este post es entrar un poco en el primer significado que nos da la RAE para luego ofrecer algunas posibilidades.

confundir_opt

En cuanto a un propósito o proyecto profesional, claro, hay muchísimos estadios. Sin embargo, sea cual sea, siempre hay uno o varios objetivos tras él. No voy a hablar de objetivos que para ello tienes el curso de estrategias.

confusión_optLa clave está en que para estar confundida o confundido, tengo que haber mezclado cosas (dígase objetivos) diversos a tal modo que no los sé distinguir.

Vamos a imaginar, a modo metafórico, que eso que está mezclado es sólido.

(Digo sólido, porque si fuera líquido estaríamos en un nivel de confusión tal que requeriría métodos como la “decantación” o la “cristalización” y eso se va de lejos de este post).

Por ejemplo: tengo el propósito empresarial de que mi proyecto sea sostenible económicamente, pero resulta que cuando me pongo manos a la obra, ese propósito se mezcla con el de que yo sea feliz, tenga tiempo libre, no caiga en las garras de las redes sociales, o mil otros más. Aquí viene la magnífica posibilidad de confundirme, porque aunque muchos de los propósitos anteriores son y deberían ser para todo el mundo compatibles, resulta que en la tarea concreta que he de hacer quizá parecen opuestos.

Ejemplo: quiero que mi proyecto sea sostenible económicamente pero “me cuesta (ojo, y por si fuera poco, esto me lo repito con cierta frecuencia) o soy muy mala en cosas de ordenador”. La segunda parte de la frase anterior me genera infelicidad y como resulta que tenía mezclados los propósitos de ganar el dinero que necesito con el de ser feliz… ¡chof!, ¿consecuencia?, ¿cuál dirías que es la consecuencia?.

Y ahora vamos un poco más allá. Es obvio que se trata de separar lo que está mezclado para poder tomar decisiones acertadas. Y ¿cómo separo?.

Hay muchos modos. Pero voy a proponerte uno que si eres de las o de los que le gusta tocar materia, quizá te haga gracia.

  1. Elige algo en lo que creas que hay confusión, que no ves claro qué hacer, que vas “palante y patrás”, que empiezas y dejas, que …
  2. Ve a la cocina y toma un puñadito pequeño de arroz, lentjeas, garbanzos, judías pochas, marcarrones, … .Ya sabes, como si fuéramos a jugar al mus, al 7 y medio o al póker en el comedor de casa.
  3. Asigna (y puedes escribirlo) a cada uno de esos alimentos, metafóricamente, una de las cosas que creas que te generan confusión. (en el ejemplo anterior: los macarrones podrían ser el dinero, los garbanzos podrían ser los discursos mentales que te explicas, las judías pochas o porotos podrían ser los miedos identificados).
  4. Mézclalo
  5. Empieza a separa por montones: tomo un garbanzo y lo identifico con por ejemplo mi discurso mental de que “el dinero no es lo más importante”, tomo otro garbanzo y lo identifico con otra de mis discursos mentales de que “ganarás el pan con el sudor de tu frente” y así. Déjate llevar por lo que te surge, sólo estáte muy consciente de ello.
  6. Cuando tengas los montones separados, sin duda, habrán pasado cosas a nivel interno, y si has estado atenta, atento, es muy posible que tengas una pista importante.

  7. A partir de ahí se pone en marcha otra cosa: la voluntad. Pero eso es otro tema.

¿Qué ocurre cuando salgo de un estado de confusión?. Casi seguro que en tu vida, has transitado por momentos, días o meses en lo que te has sentido muy confundida o confundido. Y si ha sido en el pasado y ya saliste de allí, podrías recordar, respecto de ese tema, ¿cómo fué que “se te encendió la bombilla”, que “lo viste claro”?, y sobre todo:

¿puedes recordar la alegría innata, genuina, que brotó en tí cuando eso ocurrió incluso que fuera sólo por un instante?

Y ahora es tu turno, cuéntanos en los comentarios cualquier cosa que creas al respecto de la confusión, sean truquillos, sean consecuencias que has visto en tí o en otros,… Todo será bueno para alimentar este post.

Y como siempre, comparte si te sirve o si crees que a otros les puede servir, así nos haces un favor a unos cuantos a la vez :)

Te espero en mis redes y te agradezco de corazón el tiempo que me dedicas.

 

 

 

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